
¿Por qué son confusos los falsos amigos?
Los falsos amigos (también conocidos como palabras cognadas o engañosas) son términos de distintas lenguas que tienen el mismo origen y morfología parecida, pero cuyo significado es parcial o totalmente diferente. Y que, por lo tanto, pueden llevar a graves errores en la traducción. Por ejemplo, en inglés la palabra idioms no significa “idiomas” sino “modismos”; y library no se traduce como “librería’” (bookshop en inglés) sino como “biblioteca”. Otro falso amigo muy común es silicon, que no es silicona sino el elemento más usado en los chips: el silicio. Y las groceries no son groserías sino ultramarinos. En relación con los números, suele llevar a confusión el norteamericano billion, que equivale a mil millones y no a un billón, como cabría pensar.
Pero, ¿por qué suponen todo un reto para los hablantes hispanos? De acuerdo con un experimento llevado a cabo por científicos, cuando leemos la palabra “azul” pintada de verde, o la palabra “amarillo” pintada de azul, nuestro cerebro se confunde, ya que estamos recibiendo información contradictoria. Algo semejante ocurre con los falsos amigos, es decir, esas palabras que se parecen a las de nuestro idioma pero que significan algo completamente distinto. Las palabras compartidas en un idioma se procesan más rápidamente y los falsos amigos de forma mucho más lenta, puesto que se produce una competición en la que uno de nuestros sentidos termina ganando la partida sobre el otro.
Para aprender este vocabulario no existe un secreto, se tiene que estudiar. Lo mejor es memorizarlo y practicarlo en el contexto adecuado, por lo que os dejamos varias recomendaciones muy útiles que os ayudarán a interiorizarlos con mayor rapidez: leer libros, pues enriquecerá tu vocabulario y expresiones; ver series y películas en versión original; escuchar podcasts que sean de tu interés; mantener conversaciones con nativos de habla inglesa.
A continuación, aparecen varios ejemplos de falsos amigos en inglés.
